Caracteristicas

  • Distancia: 1.4 Km
  • Altura: 2954 m.s.n.m
  • Desnivel: 150 m
  • Pendiente Promedio: 10.7 %
  • Pendiente Máxima: 17 %
  • Coeficiente APM: 58

Cundinamarca





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"Muros" colombianos

Todos sabemos qué es un muro: una pared vertical de no demasiada altura, difícil de franquear a primera vista y sin cambios de nivel que rompan su continuidad. En el ciclismo en ruta la definición sería muy parecida. Generalmente cuando nos referimos a muros hablamos de subidas cortas (de entre uno y tres kilómetros), muy empinadas, con desniveles siempre por encima del 10% de pendiente media, muchas veces con rampas extremas y sin descansillos que nos permitan recuperarnos del esfuerzo.

El Cerro de La Popa en Cartagena, por poner un ejemplo conocido, no alcanzaría a tener el “titulo” de muro, pues solo tiene un tramo de unos 400 metros realmente duro y su pendiente media no sobrepasa el 8%. La rampa de Cota donde finalizó la última etapa de la Vuelta a Cundinamarca 2015 tampoco daría para calificarla de muro, pues, a pesar de tener aproximadamente el 12.5% de pendiente media, sería solo un repecho de unos 600 metros. La subida a Motavita desde Tunja tiene 1.7 kilómetros de longitud al 10% de media, pero tampoco calificaría por su irregularidad a base de rampa-descanso-rampa.

El Pionono, en Sopó, podría ser El Muro, con letras mayúsculas. Pero una subida de 4 kilómetros no da para catalogarla como tal. Más que un muro, por distancia se trata de un alto extremo. Sinceramente, no creemos que se pueda subir en bicicleta de carreras. Para comprobarlo solo hay que plantarse en Sopó e intentar subirlo. Si es caminando mejor que en bici. El primer kilometro del Pionono es una pared literalmente, con rampas a más del 30%.


Muros famosos en el mundo del ciclismo en ruta serian el Mur de Huy, Koppenberg y Kapelmuur en Bélgica, Mûr de Bretagne, La Bastille y Mont Saint-Clair en Francia, Guardiagrele, Montelupone, Sorrivoli, Colletto del Moro o Muro di Ca’del Poggio en Italia, La Camperona, Mirador de Ézaro o Campello  en España, Gaintza, Lazkaomendi, Aia y Antigua en la Vuelta al País Vasco, etc.


En Colombia también tenemos cualquier cantidad de muros como estos, de entre 1-3 kilómetros y con desniveles medios de 2 dígitos. Manizales es por sí misma una loma. Por ello podría calificar para considerarse “el reino de los muros”. En sus calles tenemos la subida al Batallón, la subida desde la terminal de buses hasta la Torre del Cable, Muro del Topacio, por Expoferias al Alto del Perro y la Avenida Santander... y muchas más posibilidades. En las calles de Medellín y en los pueblos del valle de Aburrá podemos subir paredes como la Cola del Zorro, Loma de Los Balsos, Loma del Esmeraldal o el Colegio Benedictinos en Envigado. Hay muchos más muros en Cali y los alrededores de Bogotá. En Tenjo, subiendo en dirección a Subachoque, hay una brutalidad “pavimentada en cemento” de unos 1300 metros al 18% de pendiente media. Lo recorrimos una vez caminando y no sabríamos decir cuanta pendiente tienen las rampas máximas.

La Cima, en La Calera

Altimetría y foto: Alex Carreño


Ubicado entre La Calera y el alto de Los Patios, en Cundinamarca, se trata de una corta pero dura y muy bonita subida que conduce al campo de golf La Cima. Inicia frente a la planta Wiesner, justo enfrente de la entrada al embalse de San Rafael. Son 1.2 kilómetros al 12.4% de pendiente media, con 6 hermosas herraduras. La cuarta de ellas tiene una inclinación máxima de 18%. Es una vía con un pavimento aceptable para la bici de ruta y no muy transitada. Pero hay que tener mucho cuidado con los vehículos, pues la carretera es muy angosta y tiene varios puntos ciegos
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